jueves, febrero 1, 2024
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Se empieza a cocinar la estrategia para las elecciones del 2022 desde el Ubérrimo

El expresidente Álvaro Uribe parece haber pasado de las palabras a la acción en lo que tiene que ver con las elecciones del 2022. Su finca El Ubérrimo, en Montería, en los últimos días se convirtió en epicentro de la acción política de los sectores de centroderecha. El expresidente Álvaro Uribe parece haber pasado de las palabras a la acción en lo que tiene que ver con las elecciones del 2022. Su finca El Ubérrimo, en Montería, en los últimos días se convirtió en epicentro de la acción política de los sectores de centroderecha.

En su predio rural se reunió hace menos de dos semanas con Alirio Barrera, el exgobernador de Casanare, a quien al expresidente le gustaría ver en la contienda electoral; pero también la semana pasada tuvo un encuentro con Dilian Francisca Toro, la más grande electora del Valle del Cauca, y con la familia Char, la más poderosa de la costa Caribe, políticamente hablando.

Para nadie es un secreto que el jefe del Centro Democrático ha señalado la necesidad de hacer una gran coalición de los sectores de centroderecha para enfrentar a la izquierda en los próximos comicios. Es más, ha sido reiterativo en el sentido de señalar que “ojo con el 2022”.

Por eso las reuniones que ha tenido en su finca no son gratuitas. Es claro que es una forma de acercarse a otros actores políticos, de ir buscando coincidencias y de saber qué están pensando.

“Uribe está concentrado única y exclusivamente en poner al sucesor de Iván Duque en la Casa de Nariño. Está armando una estrategia con base en tres focos centrales que le pueden permitir tener los votos mínimos para llegar a la segunda vuelta: los votos de la Costa, los votos de Antioquia y los votos del Valle del Cauca. A esto se suma lo que pueda conseguir en Bogotá, son territorios en los que tanto él como Dilian Francisca Toro y los Char tienen capacidad de movilización”, explicó el analista político y profesor de la Universidad Externado Jairo Libreros.

Según lo que ha conocido este diario, Uribe hasta ahora está planteando dos asuntos: una gran coalición y que tenga muchos candidatos que podrían participar en una consulta en la que haya nombres de centroderecha.

“El expresidente sabe que con un candidato solo de derecha no va a llegar a la segunda vuelta, es claro que el centro va a jugar un papel determinante”, expresó Rodrigo Sánchez, politólogo de la Universidad Nacional.
Coalición

En la reunión con los Char, a la que asistieron el jefe del clan, Fuad; el exalcalde de Barranquilla, Alejandro (con aspiraciones presidenciales), y Arturo, el presidente del Senado, el asunto fue abordado.

Les habló de la necesidad de una gran coalición de los sectores afines a la derecha para enfrentar a la izquierda. Y, según le contó a EL TIEMPO una fuente que estuvo informada de la reunión, le insistió a Alejandro Char en que fuera aspirante presidencial dentro de esa gran coalición.

Según la fuente, el exalcalde de Barranquilla le dijo que tenía dudas sobre si este es el momento más indicado para oficializar una aspiración presidencial. Char le dijo a Uribe que tenía una obra en el Atlántico para hacer y para defender, que nacionalmente el asunto no era sencillo y que su eventual aspiración podría generar mucha molestia en algunos sectores.

De todas maneras, dos dirigentes políticos cercanos a los Char consultados por este diario insisten en que Alejandro sí tiene aspiraciones presidenciales y que de no lograr ser candidato presidencial podría ser fórmula para la Vicepresidencia.

“La Vicepresidencia le suena para tantear el terreno”, dijo uno de los dirigentes que tiene comunicación permanente con los Char.

En el caso de Dilian, quien tiene aspiraciones presidenciales, la charla no giró en torno a la mecánica electoral. Sí se habló de la nueva realidad económica del país, del covid, de las prioridades que deberá tener el nuevo gobierno y del referendo que quiere promover el uribismo.

De todas maneras, la exgobernadora del Valle, quien asistió al desayuno acompañada de algunos congresistas de ‘la U’ en Córdoba, le reiteró que es una clara defensora de los temas de seguridad y de la autoridad, pero también de la implementación de los acuerdos de paz. Uribe reiteró la necesidad, desde su punto de vista, de hacerle reformas a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

Uno de los que podría dar la sorpresa, según reconocen en el Centro Democrático, es el exgobernador de Casanare Alirio Barrera, quien también pasó por El Ubérrimo y recibió un pedido concreto de Uribe: que se meta en la lista de candidatos de su partido.

Barrera fue gobernador del Casanare en representación del Centro Democrático y fue el único que en los últimos años logró terminar su mandato. Su administración fue destacada y, además, consiguió dejar en ceros la deuda pública, algo que a Uribe le llamó la atención.

“El único nombre que garantiza la unidad total del uribismo es Tomás Uribe”, dijo el senador del Centro Democrático Ernesto Macías.

Consultado por este diario sobre esta posibilidad, Tomás rechazó la opción de aspirar en el 2022.

“La actividad política es muy riesgosa, imagínese este año el sufrimiento de mi padre dos años privado de la libertad, yo tengo unos compromisos adquiridos con mis socios, con mis compañeros de trabajo, con mis proveedores, y ponerme ahora de político no es serio con ellos”, dijo el hijo del expresidente Uribe.

No obstante estar diciendo esto de manera recurrente, en los últimos meses se le ha visto hacer pronunciamientos políticos. Hace pocas semanas lanzó duras pullas al exgobernador de Antioquia Sergio Fajardo, una de las cartas más consolidadas del centro político, y esta semana hizo una propuesta que puso a la opinión pública a discutir.

Se trata del 4 x 4, es decir, subir el salario mínimo 4 por ciento, pero bajar la jornada laboral en cuatro horas semanales.

En el Centro Democrático lo quieren bien sea como candidato presidencial o encabezando la lista al Senado del partido, para ocupar la curul que dejó su padre. En el uribismo hay temor por un eventual descenso en el número de curules ahora que el expresidente no estará en el tarjetón al Congreso.

Otro de los líderes con los que ha tenido conversaciones el jefe del Centro Democrático es Simón Gaviria, quien, según trascendió, ha sostenido varias charlas telefónicas con Uribe. Ambos mantienen una buena relación.

Es claro que esto apenas comienza, pero Uribe no quiere que le coja la noche con su candidato presidencial para enfrentar la izquierda. Quiere tener una coalición de muchos sectores, en la que estén precandidatos del Centro Democrático, el conservatismo y los partidos cristianos, entre otros.

Y tal parece que el candidato de la centroderecha que estará en al tarjetón en 2022, y con grandes posibilidades de llegar a la Casa de Nariño, tendrá que pasar por El Ubérrimo.