Políticos

Menos de un mes para la Consulta Anticorrupción

Después de la bajada de pantalones de Mockus y el anuncio de la renuncia al Senado de Álvaro Uribe, a menos de un mes de las urnas poco se habla de la consulta anticorrupción, que en los últimos días fue demandada ante el Consejo de Estado por la pregunta del salario de los congresistas, pues a juicio del abogado demandante, es algo que sólo determina el gobierno, es otras palabras, el costo del salario de alguien no se puede preguntar en una consulta.

Por el momento la consulta tiene el apoyo incondicional de los partidos de oposición, los comités inscritos son de esos partidos y también incluye el apoyo de liberales como Luis Ernesto Gómez, Daniel Quintero y el exministro Juan Fernando Cristo.

Los comités inscritos no están replegados en todo el territorio nacional, y además, aunque el Centro Democrático se comprometió en apoyar el Sí, e incluso el presidente electo Iván Duque afirmó el martes en su reunión con el Registrador que también la apoyaba, aún no se ve una gran movilización para convencer a los posibles votantes.

La consulta necesita llegar a los 12 millones de votos, y el último encuentro electoral comparable era el trascendental Plebiscito por la paz, que a un mes de su realización tenía a los medios de comunicación con toda su atención en él (y el sí sólo alcanzó poco más de 6 millones).

Todavía queda tiempo, seguramente el acelerador se prenderá luego de la posesión del nuevo presidente. Aunque el reto no es menor, primero, porque los recursos para hacer campaña en los diferentes grupos políticos se usaron en las elecciones del Congreso y las presidenciales, lo que para muchos líderes regionales es un costo elevado y desgastante, justo un año antes de ir a elecciones una vez más, y segundo, convencer a los ciudadanos ir por cuarta vez a votar en menos de un año parece una tarea titánica (tomando en cuenta también la consulta liberal con baja participación).

Pero el tema no es menor, la Consulta Anticorrupción encierra un alto grado simbólico sobre el rechazo ciudadano a los hechos que han enlodado la política en los últimos años, y el pedido que hacer reformas que realmente detengan el desangre que significa para el Estado colombiano.

Finalmente, cabe anotar que dicha consulta ha superado obstáculos que anteriormente parecían imposibles, superar su recolección de firmas con recursos limitados, poner de acuerdo al congreso para permitirla, y ahora su último gran desafío. ¿Lo logrará?

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