viernes, abril 12, 2024
Colombia

Luis Guillermo Echeverri: el espíritu empresarial es lo que salvará la economía tras la pandemia

La crisis económica mundial que empieza a hacer estragos por la pandemia de coronavirus solo podrá ser superada por el aporte del sector privado, que se sumaría al apoyo del Estado y la participación de la ciudadanía en esa fórmula. Esta es la perspectiva que tiene el empresario y experto en política y economía Luis Guillermo Echeverri, quien reconoce el alto costo de la expansión del coronavirus para los gobiernos y los negocios en todas las escalas.

Se basa en el hecho de que todo ciudadano debe generar un ingreso y para ello requiere un empleo o un negocio, al igual que las compañías necesitan un mercado al cual atender, un mano de obra para producir, mientras que el Estado requiere del ámbito privado para obtener recursos a través de impuestos. “El espíritu empresarial es lo único que nos va a salvar porque, al final del día, los Estados y los pactos sociales están hechos en función de que la gente pueda tener un empleo y un flujo de caja, formal, informal, como se quiera, pero que la gente pueda tener con qué mantener su vida y mantener a su familia”, dijo durante un webinar sobre cómo sobrellevar esta coyuntura y donde sostuvo que el espíritu empresarial es lo que salvará la economía mundial tras la pandemia.

Además, el Estado -agregó Echeverri- tendrá que “ponerse a dieta” y evitar la política de “gasta y gasta, garantiza y garantiza”, pues alertó que habrá países que quebrarán y Colombia debe mantener un “tanque de reserva” para evitar un crisis mayor. “El balance del país es la sumatoria del balance de las empresas, pero si el balance del país no es bueno, el balance de las empresas no puede ser bueno”. Tras evaluar el impacto de la pandemia, reconoció y lamentó que muchas compañías desaparecerán del mercado y otras quebrarán y reiniciarán su lucha y es allí donde insiste.

“Hay que volver a empezar de cero”, aunque advierte que, en algunos casos, ni siquiera la reinversión podrá salvar un negocio determinado. “Un país como el nuestro, más que nunca, va a tener oportunidades que no se nos habían abierto tanto, pero eso va a demorarse, por lo menos, unos 2 años (…) la crisis que estamos viviendo es global y se va a demorar 2 años y va a depende de que´tan culta y civilizadamente afrontemos nosotros la problemática”. Por último, pidió valorar el trabajo del personal de salud del país y del empresariado para poder, “de una manera sensata”, atravesar la pandemia y llamó a no inclinarse por discursos populistas que pueda atentar contra el sector privado, en un momento en el que tendrá un papel fundamental. “Repartir cuando los empresarios tienen plata es un discurso muy fácil, repartir cuando hay una quiebra generalizada, esa administración de un empobrecimiento grande es muy difícil de hacer”.