Internacional

La violencia no da tregua en Bolivia tras elecciones presidenciales

Mientras se aclara el panorama político que dejaron las pasadas elecciones generales en Bolivia, en las que Evo Morales quedó elegido nuevamente como presidente del país, la población local, dividida entre oficialismo y oposición, ha caído en una ola de violencia que parece estar lejos de calmarse.  La jornada de este miércoles fue la más violenta desde los comicios del pasado 20 de octubre, con 97 heridos y un muerto en Cochabamba, una región del centro de Bolivia donde se desató una ola de violencia durante gran parte del día.

Los otros dos fallecidos se produjeron el pasado 30 de octubre en la ciudad oriental de Montero, en enfrentamientos entre partidarios y detractores del presidente del país, Evo Morales. Los afines a Morales defienden su triunfo en las urnas para un cuarto mandato consecutivo, mientras que los contrarios al presidente denuncian fraude electoral, que renuncie al poder y se convoquen nuevas elecciones.

La mayoría de los heridos, 334, lo fueron por choques entre civiles, mientras que los otros 12 se produjeron por represión policial, de acuerdo con esta entidad. Once de las personas heridas son policías y ocho periodistas, un colectivo que en los últimos días denunció ataques durante la cobertura informativa de los incidentes.

Los datos de la Defensoría muestran que de los 220 detenidos en incidentes desde el día posterior a los comicios, son 25 los que permanecen con algún tipo de detención.

Por su parte, Naciones Unidas reiteró en esta jornada su llamado al diálogo para evitar más muertes y recuperar la paz en Bolivia. El sistema de las Naciones Unidas en Bolivia condenó en un comunicado el fallecimiento de una tercera víctima “de la intolerancia y violencia que continúan en el país”.