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La izquierda continúa empeñada en reescribir la historia a su favor

Luego de que esta semana indígenas misak intentaran derribar las estatuas de bronce del “Monumento a Isabel la Católica y Cristóbal Colón”, ubicado en cercanías del aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá, el Ministerio de Cultura de Colombia retiró de sus pedestales, argumentando que “custodiará” las estatuas retiradas y abrirá un “diálogo” sobre el patrimonio cultural.

Según indicó la entidad nacional en un comunicado, la decisión de desmontar y trasladar las estatuas de Colón y de Isabel I de Castilla “se adoptó con el objetivo de abrir un diálogo mediante el cual el Ministerio de Cultura invitará a reflexionar sobre el significado y valor del patrimonio cultural”.

En medio del discurso del odio, promovido por los líderes el comunismo provocó también que durante la llamada “toma de Bogotá”, indígenas misak intentaran derribar las dos estatuas, después de que hace unas semanas tumbaran la del conquistador español y fundador de Bogotá, Gonzalo Jiménez de Quesada, y hayan protagonizado acciones similares en otras partes del país.

La misma suerte han corrido varios monumentos del país que se han constituido en el recordatorio permanente de la historia en América Latina.

Éste ha sido uno de los “caballos de batalla” de la izquierda radical en distintos países con la clara intención de borrar la historia para reconstruirla a su gusto.

De manera inexplicable, se abrirán “mesas de diálogo” con el objetivo de reflexionar “sobre el significado y valor del patrimonio cultural, en particular, de los monumentos que hacen parte del espacio público”.

La discusión hechos que datan de la conformación de toda una nación y que no deberían estar en discusión, serán ahora tema de la agenda académica para “entender, evaluar y concertar propuestas de resignificación o relocalización” según expresó el Ministerio.

El “Monumento a Isabel La Católica y Cristóbal Colón”, inaugurado en 1906, está compuesto por dos esculturas de bronce obra del escultor italiano Cesare Sighinolfi. Las estatuas de la reina Isabel I y del descubridor de América, del cual Colombia tomó su nombre como país, están situadas una frente a la otra en los extremos de una plazoleta situada en la Avenida El Dorado. Desde que fue inaugurado, 14 años después del IV Centenario del Descubrimiento de América, el monumento ha estado en diferentes lugares de Bogotá, y en 1988 fue trasladado a la Avenida El Dorado para conmemorar los 450 años de la fundación de la ciudad.