jueves, julio 18, 2024
Políticos

Implementación del Acuerdo se va de vacaciones por tres meses

Ni estados de excepción, ni sesiones extraordinarias en diciembre y enero, ninguno de esos rumores resultaron ciertos. Después de dos semanas del fin del fast track, que terminó con el hundimiento de la reforma política y las curules especiales para la paz, el Gobierno decidió continuar con el trámite de los siete proyectos de ley pendientes por la vía ordinaria, pero con mensajes de urgencia; petición que fue llevada ayer al Congreso.

El ministro del Interior, Guillermo Rivera, señaló que este llamado permitirá el estudio en comisiones conjuntas, lo que ahorra tiempo en el trámite y que descartaron la conmoción interior porque serían muchas las críticas que recibiría el Gobierno al usar las vías extraordinarias para sacar adelante leyes.

“No convocamos a extraordinarias porque los congresistas ya están en campaña y ninguno va a venir a sesiones. Confío en que el próximo año, entre el 16 de marzo y el 20 de junio, finalice el trámite de las siete iniciativas relacionadas con el Acuerdo que quedaron en curso (ver recuadro). La etapa más dura fue esta que termina, del año preelectoral”, le dijo Rivera a EL COLOMBIANO.

El Gobierno le pidió concepto al Consejo de Estado y esta semana fue socializado en el Consejo de Ministros. Los siete proyectos no tienen que ser radicados de nuevo, porque fueron presentados en junio de este año, y tampoco tienen que empezar de cero, sino que continúan con lo pendiente, pero con el mecanismo tradicional.

Sola una iniciativa será retirada, la que pretendía hacer una modificación parcial de la ley 996 de 2005 o Ley de Garantías, para permitir que se hiciera una excepción en asuntos de contratación pública en la ejecución de los programas especiales de implementación de Acuerdo, como el paquete para construir 51 vías terciaras en 50 municipios del país, por un monto de 50.000 millones.

Es de anotar que aunque desde el inicio este fue uno de los proyectos más cuestionados por el Centro Democrático, bajo el argumento de que se prestaba para hacer campaña con recursos públicos, Rivera afirmó que la decisión corresponde a que la ley de garantías ya entró en vigencia y no hay nada que hacer.

Las implicaciones

Si bien no se trata del mismo mecanismo del fast track, la figura del mensaje de urgencia sí ayuda a que rindan más los trámites, con tiempos parecidos a los que otorgaba la vía rápida.

Francisco Barbosa, doctor en Derecho Constitucional y docente de la U. Externado, explicó que el anuncio de Rivera no tiene mayor sentido, en la medida que el Congreso entrará en receso por cuestiones electorales y, por ende, será el próximo Congreso el encargado de hacer las implementaciones que falten del Acuerdo.

“No creo que en el primer semestre se presente ningún avance al respecto. Es un esfuerzo por tratar de salvar lo que murió en el Congreso, como las curules especiales, que no alcanzó los votos necesarios”.

Según el artículo 163 de la Constitución, cuando el Presidente de la República solicita trámite de urgencia, cada cámara debe decidir sobre el proyecto dentro del plazo de 30 días. Si el Presidente insiste en la urgencia, el proyecto tendrá prelación en el orden del día.

De igual manera, si el proyecto se encuentra en estudio en una comisión permanente, ésta, a solicitud del Gobierno, podrá deliberar conjuntamente con la correspondiente de la otra cámara para darle primer debate.

Para Julián Mazo, docente del Centro de Análisis Político de la Universidad Eafit, será una tarea difícil para el ministro Rivera lograr sacar adelante la aprobación de lo que resta, debido a que sin el fast track se hace aún más difícil cuesta arriba la implementación.

“El Congreso ha dado pruebas de ya no responder a las directrices del presiente Juan Manuel Santos y que sin mermelada la relación es a otro precio. Ahora, de no ser posibles estas aprobaciones en lo que le resta a este Gobierno y este Congreso, la cuestión se convertirá fácilmente en un tema de campaña electoral frente a los que llegaran en el 2018 y cómo votarían a lo que aún no se aprueba”.

En definitiva, el próximo año no la tendrá fácil el Gobierno, entre otras cosas, porque entre marzo y junio están en juego las sillas de los próximos huéspedes de la Casa de Nariño y del Capitolio .

ELCOLOMBIANO