viernes, julio 19, 2024
Políticos

En Venezuela nunca existió Castro- Chavismo, pero si el Mendoza-Chavismo y Cisneros-Chavismo

De pronto se alarme al leer este titular, pero es así y le voy a justificar el por qué. Pues mientras Venezuela se hunde, empresarios venezolanos reconocidos se hacen cada vez más ricos y, pensar que fueron ellos quienes llevaron a Hugo Chávez al poder en el 98 cuando ganó las elecciones presidenciales.

Exactamente fueron un grupo de capitalistas los que se sumaron a apoyar la campaña de Chávez, pero bajo perfil, moviendo sus respectivas piezas y manipulando la información según su conveniencia para que el pueblo creyera otra versión de los hechos. Y, por si fuera poco, también fueron los verdaderos financiadores al tiempo del golpe.

Inocentes han sido los ciudadanos creyendo que existe un comunismo en Venezuela, argumento que ha se ha venido manejado así por muchos años por los empresarios más poderosos: Lorenzo Mendoza, Juan Carlos Escolet y la Familia Cisneros (Gustavo, Oswaldo y Ricardo), quienes son dueños prácticamente de Venezuela.

Estos magnates han defendido a sus respectivas empresas. Pero ¿Por qué creen ustedes que se han mantenido en el país, contra viento y marea, cuando pueden refundar sus corporaciones en otros países que gustosamente pueden darle la bienvenida? ¿Quiénes son esos hombres de negocios cuyo patrimonio han logrado amasar fortunas importantes en el país?

El Grupo Polar, una de las organizaciones élites, dirigida por su presidente Lorenzo Mendoza, quien ha manejado en reiteradas oportunidades un discurso manipulado completamente expresando “Yo tengo a mis chamos y no me voy de Venezuela”, cuando la realidad es que es uno de los responsables de las calamidades que sufre el pueblo venezolano.

Pues si revisamos el pasado, la familia Mendoza se ha valido de los recursos económicos del país desde el siglo XX llenándose los bolsillos y adueñándose de industrias negociando sin escrúpulos para lograr los objetivos que sus cuentas bancarias aumentaran con menos del mínimo esfuerzo. No debemos dejar pasar por alto que también estuvieron enchufados ya sumieron puestos claves en el gobierno de Rafael Caldera y Carlos Andrés y Pérez. Por ello, el interés de pretender volver al poder para fugar todos los recursos públicos posibles en su beneficio siempre.

Gustavo Cisneros quien para nadie es un secreto que ha estado “Con Dios y con el Diablo” y ha sabido implementar estrategias para agradar al Gobierno Socialista por medio de sus emporios de la comunicación más grandes de Latinoamérica. Ha tenido alianzas con Carlos Andrés Pérez, con el Gobierno Español a través de Felipe González, quien también fue asesor de Henrique Capriles y además financió la campaña presidencial.

De igual manera, Cisneros llegó a dialogar con el ex presidente Hugo Chávez después del golpe de Estado de abril de 2002. Y es así como el pueblo cree que los que mueven los hilos de Nicolás Maduro, son Diosdado Cabello, Wladimir Padrino López y La familia Castro, solo por nombrar algunos, todo es una farsa y son los mismos que vienen a impulsar un dialogo y una reconciliación.

El socialismo en Venezuela debe estar asociado con la nueva boli burguesía super capitalista que convirtió a la revolución en su brazo armado y ejecutor, la guerra de Chávez contra los medios no fue su ideal, fue de Gustavo Cisneros contra los medios que quiere desplazar para posicionar los de él.

Ahora la guerra económica de Nicolás Maduro no es contra la especulación y la escasez, es de Gustavo Cisneros contra los empresarios y comerciantes que no pertenecen a sus 700 corporaciones, para quebrarlos y que se vayan de Venezuela para el posicionar todo su aparato económico y tener el monopolio de mercado él y sus socios.

No podemos dejar pasar por alto, Juan Carlos Escotet, el número 2 en Venezuela ha dado pasos agigantados en el crecimiento de su emporio corporativo. Es el fundador del imperio bancario Banesco, con sede en Caracas. También opera en Panamá, República Dominicana, Puerto Rico, Colombia y los Estados Unidos y es propietaria de Banesco Seguros. Es otro empresario a quien se le ven las costuras, pese a que rechaza el gobierno de Nicolás Maduro.

Todo indica que el llamado “dialogo” que predican los dirigentes de la bancada opositora con el gobierno es con la intención de suplantar a la verdadera oposición creando intereses individuales y más, empresariales. ¿Por lo que nos preguntamos, es necesario tantas mentiras para enriquecer más sus emporios? Mientras Un pueblo sufre las consecuencias.

Cines Mendoza chavismo / Mas rico de cualquier, grandes empresas y medios

Son tiempos difíciles para el sector privado. Una revolución comunista aspira abolir la propiedad de los medios de producción. Así, todas las empresas pasan a ser del Estado… y sus empleados también.

Cuando vemos que algunos empresarios se han mantenido en Venezuela y, contra viento y marea, defienden a sus respectivas empresas nos sentimos contentos. Cualquiera de ellos ha podido irse del país y refundar sus corporaciones en otros que estarían encantados de darles la bienvenida.

Lula y Brasil, Uribe y Colombia le darían un abrazo a Lorenzo Mendoza si muda al Grupo Polar para uno de esos países. Juan Carlos Escotet (BANESCO) sería súper bienvenido por Torrijos y Panamá, y Oswaldo Cisneros podría comprar empresas de telecomunicaciones en cualquier parte, con todas las garantías.
Hugo Chávez ha querido hacer su revolución, “bonita”. En lugar de incautar, confiscar, decomisar, el socialismo del siglo XXI “compra acciones”, “interviene”, “no renueva concesiones” o “expropia” propiedades “por utilidad pública”.

El Comandante Presidente, como deben llamarle sus empleados, empezó primero a “tomar el control” de las empresas públicas, ministerios, institutos autónomos, gobernaciones, alcaldías y empresas del Estado. Luego, el oficialismo se ocupó de dominar el Consejo Nacional Electoral lo que le garantizó que la revolución “light” impusiera sus criterios mediante el sufragio porque de una u otra forma los “conteos” siempre favorecen al gobierno.

Al comienzo ya se había dado cuenta que existían dependencias vitales, como la industria Petrolera y el Banco Central de Venezuela, los cuales metió en cintura tempranamente. Más reciente “compró” la telefónica, la electricidad, la siderúrgica y amenaza con “apropiarse” toda empresa que se declare de interés nacional y advierte sin tapujos con nacionalizar la banca y las instituciones financieras.

Pero Chávez no está seguro de las fuerzas armadas. Como dijera un sagaz presidente venezolano: “Los militares son leales, hasta que dejan de serlo”.

Tampoco le salió bien la agresión constante a los medios de comunicación no gubernamentales y el apoyo a las guerrillas colombianas. Si le sumamos la burocracia, la corrupción y la ineficiencia a pesar de los inmensos recursos administrados, tenemos que el nivel de popularidad que llegó a superar el 80 por ciento, se ha reducido a menos de la mitad.

Por esto Chávez retrocede y cambia su rostro neocomunista y autoritario por uno democrático y condescendiente.

En este contexto citó el presidente a los empresarios al palacio de gobierno para dar la sensación de apertura hacia el sector privado. En estas circunstancias, productores, banqueros, comerciantes, la gente que construye en lugar de destruir que asistió nos recordó que, a pesar de todo, siguen aquí, creando bienestar, alimentos, bienes y servicios, comunicaciones, empleo y que no han tirado la toalla. Sólo existir en estos tiempos es luchar y tener conciencia de que cuando pase la pesadilla no empezaremos de cero. A todos, ¡Gracias!

Vladimir Gesse

Qué no se ha dicho de Ricardo Fernández Barruecos, el Jempresario venezolano más cercano a Hugo Chávez.
Fernández, de 44 años de edad y casado con Daniela Steppa Martín, es quizás hoy por hoy el magnate más magnate de Venezuela, cuya riqueza en activos líquidos podría llegar a ser igual o superior a la del empresario Oswaldo Cisneros.

De Fernández se ha dicho que es testaferro de Hugo Chávez y a la vez, socio en negocios con Diosdado Cabello pero volviendo a Fernández, sus detractores sostienen que en su calidad de testaferro, su organización empresarial, el Grupo Proarepa, ha estado al servicio de la familia Chávez para trasladar a cuentas personales el dinero de las regalías petroleras y de las utilidades en “transacciones” como la compra de bonos argentinos.

A Fernández los periodistas lo llaman el “empresario bolivariano” y Teodoro Petkoff lo clasifica como uno de los más poderosos boliburgueses. Algunos piensan que Fernández tiene roces con la DEA, otros creen que Fernández está detrás de secuestros de dueños e hijos de dueños de empresas de las cuales después se apoderó. Y están quienes afirman que las empresas de Fernández se han beneficiado de créditos blandos del gobierno y de los programas populares de distribución de alimentos a precios subvencionados.

Todo lo anterior se ha dicho de Ricardo Fernández, sin que se sepa a ciencia cierta si se trata de mitad verdades o mitad mentiras. Y ante lo cual no queda más remedio que preguntarse, ¿de dónde salió Fernández? Según Petkoff, Fernández empezó a surgir con el paro petrolero de 2002, cuando puso a disposición del gobierno su inmensa red de camiones de carga para distribuir alimentos. Como sea que hayan sido sus inicios, lo cierto es que Fernández, en un abrir y cerrar de ojos de 7 años, se forjó presencia destacada en los sectores de transporte terrestre y su logística; molinería de cereales; plantaciones forestales; industria naviera; e industria atunera (con base de operaciones en Ecuador).

Más recientemente, Fernández ingresó al sector financiero al tomarse Banco Confederado, Banpro, Bolívar Banco y Banco Canarias. En conjunto, estos bancos poseen el 5% de todos los activos del sistema financiero de Venezuela. Y más recientemente aún, le compró a Oswaldo Cisneros la empresa de telefonía celular Digitel, que al finalizar 2008 tenía 5.3 millones de clientes (20% del mercado). El valor de la transacción fue de US$800 millones.

La venta por parte de Cisneros de Digitel se ha visto como un proceso voluntario de retiro de este empresario de la escena económica venezolana. Pero también hay quienes dicen que Cisneros cedió a presiones provenientes del gobierno. Como sea, pocos dudan que esta venta hace parte de la toma absoluta de control por parte de Hugo Chávez y de su más cercana familia, así como de su círculo más estrecho de colaboradores, de todas las esferas de la vida económica y social venezolana. Y cuando se dice de todas las esferas es de todas. Ni más ni menos que una masiva expoliación de la riqueza de Venezuela a favor de unos muy pocos.

Ricardo Fernández es uno de los muy pocos empresarios favorecidos con la masiva expoliación. Ha recibido indecibles beneficios con diferentes intervenciones estatales que le han proporcionado recursos “fáciles” o que han ido en perjuicio de sus competidores. Pero no sólo eso. El gobierno de Chávez le ha dado licencia para amedrentar a dueños de empresas que están en la mira para ser “compradas”.

¿Hasta dónde Fernández es un agente de la familia Chávez? La verdad, poco importa. “Todos para uno” es la aberrante consigna de Chávez & Cía. Muy alejada de aquella consigna de los Mosqueteros: “Todos para uno, uno para todos”. Con la consigna de Chávez & Cía los muy pocos aplastan al resto de la sociedad. Pero la historia (o Historia, como se prefiera) ha mostrado que el sistema político más conducente al progreso es aquel en donde “todos para uno” lleva el contrapeso de “uno para todos”.

Gustavo Cisneros

Presidente y accionista mayoritario de la Organización Cisneros, grupo venezolano de producción de contenidos audiovisuales líderes en Venezuela y el mundo. Es hijo del fundador de la organización, Diego Cisneros.

Está casado con Patricia Phelps y tiene tres hijos: Guillermo, Carolina y Adriana Cisneros, esta última es la actual vicepresidente de la junta directiva de la compañía. Estudió en Venezuela y posteriormente continuó su educación en el Babson College en Wellesley, Massachusetts, donde se graduó de Licenciado en Administración.

Amigo de los ex presidentes estadounidenses George Bush y Jimmy Carter. Es miembro de la junta directiva de Barrick Gold Corporation y es Asesor de RRE Ventures LLC. También pertenece al Consejo Asesor Internacional y al Comité de Compensación de la Corporación Barrick Gold.

Es miembro fundador del Grupo de Trabajo de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de las Naciones Unidas (TIC). Igualmente, pertenece a la Junta Latinoamericana de la Universidad de Georgetown, el Consejo Universitario de la Universidad Rockefeller, la Junta de Supervisores de Babson College y al Comité Asesor del David Rockefeller Center para Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Harvard.

Cisneros llegó a dialogar con el ex presidente Hugo Chávez después del golpe de Estado de abril de 2002. En el año 2015 fue dado a conocer como el hombre más rico de Venezuela, tras ocupar el puesto 478 del ranking mundial.