jueves, julio 18, 2024
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El líder republicano del Senado pide la renuncia del candidato de Alabama acusado de abuso sexual

El Partido Republicano de Estados Unidos ha dejado caer a Roy Moore, su candidato a senador federal por Alabama, acechado por una acusación de abuso sexual a una menor de 14 años en 1979. El líder conservador del Senado, Mitch McConnell, dijo este lunes que Moore, de 70 años, “debería dar un paso al lado” y renunciar a las elecciones del 12 de diciembre. El escándalo sexual se ha convertido en una pesadilla para el aparato republicano en Washington que teme ahora lo que parecía imposible: perder un sólido feudo ante los demócratas, lo que debilitaría su exigua mayoría legislativa en el Congreso.

Es un viraje mayúsculo. McConnell había dicho hasta ahora que Moore debería dimitir si las acusaciones se demostraran ciertas, como también ha señalado la Casa Blanca. El candidato, un jurista ultraconservador, las niega tajantemente y ve un complot en su contra.

Cuatro días después de que el diario The Washington Post destapara la polémica, citando a 30 fuentes en su artículo, el líder republicano aseguró creer la versión de la víctima, que alegó que Moore, que entonces tenía 32 años, la tocó y besó cuando ella tenía 14. Otras tres mujeres han dicho al rotativo que en esa misma época, cuando tenían entre 16 y 18 años, el treintañero Moore trató de seducirlas. “Creo a las mujeres. Sí”, dijo McConnell en Kentucky.

El escándalo tuvo lugar a principios de 1979. Moore, entonces fiscal asistente de distrito, se acercó a la adolescente Leigh Corfman y a su madre que estaban sentadas en un banco frente a un juzgado en el condado de Etowah (Alabama). Ambas iban a acudir a una sesión sobre un caso de custodia infantil pero Moore le dijo a la madre que, si lo deseaba, podía cuidar de la niña mientras ella estaba en el juzgado. La progenitora aceptó. Moore habló con Corfman y consiguió su teléfono.

Al cabo de unos días, se vieron por primera vez. Él la recogió y la llevó a su casa en una zona rural, donde la besó. En una segunda visita, le sacó la blusa y los pantalones a ella mientras él se desnudaba, según la acusación. Hubo tocamientos hasta que Corfman dijo basta y pidió a Moore que la llevara de vuelta a su casa, como así hizo. Según la ley de Alabama, se trataría de un caso de abuso sexual en segundo grado, castigado con más de 12 meses de prisión y que, con agravantes, como el hecho de verse en casa de él, puede acarrear una condena de 10 años.

Las otras tres mujeres aseguran que Moore hizo aproximaciones hacia ellas, lo que inicialmente consideraron un piropo pero con el tiempo les perturbó. Ninguna sostiene que el hombre forzara algún tipo de contacto sexual.

¿Un candidato paralelo?

El tiempo corre en contra de los republicanos. Moore, cuyo sobrenombre es La Roca, no da muestras de ceder. A un mes de las elecciones, McConnell explicó a la prensa que contempla la posibilidad de que los electores puedan escribir el nombre de su candidato en la papeleta, una opción legal en EE UU pero que raramente se utiliza en grandes elecciones. Una de las opciones, dijo, es que ese candidato escrito sea Luther Strange, que perdió las primarias republicanas contra Moore y que era el aspirante apoyado por McConnell y el presidente Donald Trump.

En cualquier caso los republicanos corren el riesgo de perder un escaño clave o de mantenerlo pero teniendo un senador repudiado entre sus filas y que sería un blanco de ataques constantes de la oposición. Los demócratas no ganan en Alabama desde hace 25 años. Su candidato a senador, Doug Jones, se situaba en las encuestas más de 20 puntos por debajo de Moore. Pero es una incógnita el impacto que puede tener ahora el escándalo sexual entre los electores.

ELPAIS