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El caso de Álvaro Uribe: un camino que hasta ahora inicia

La renuncia de Álvaro Uribe al Senado es sin lugar a duda, un hecho que estremece el escenario político. No solo por ser el senador más votado de la historia, y además expresidente, sino también porque el nuevo gobierno será de su partido.

El meollo

Todo comienza con una denuncia que realiza el propio Uribe en la Corte Suprema al senador Iván Cepeda por manipulación de testigos, y que fue rechazada el pasado 16 de febrero. La acusación de Uribe decía que Cepeda manipuló los testigos que afirmaban que la creación del Bloque Metro de los paramilitares se dio en la hacienda Guarachas, que pertenecía a la familia Uribe, además que en esos hechos estuvieron los hermanos Uribe (Álvaro y Santiago) y los hermanos Henao, y los hermanos Villegas Uribe.

Los testigos son los exparamilitares Hernán Sierra García y Juan Monsalve Pineda. El audio que se hizo famoso entre Juan Guillermo Villegas y Álvaro Uribe daba cuenta de que el expresidente sabía que lo estaban investigando, al final, la Corte decidió cerrar la denuncia contra Cepeda e investigar al propio Uribe, pues al contrario de sus afirmaciones, Monsalve afirmaba que habría sido constreñido para cambiar su declaración sobre la creación del Bloque Metro.

El llamado a indagatoria se da por lo ocurrido luego, cuando el expresidente y senador Uribe hizo uso de los 5 días luego de la decisión para responder a la Corte, pues según las revelaciones de las columnas de Daniel Coronell, y las pruebas presentadas, Juan Monsalve Pineda habría sido presionado para cambiar nuevamente su testimonio ante la corte, entre los que habrían realizado las presiones se menciona al exparamilitar alias Caliche (Carlos López), otra a través de Enrique Pardo Hass también en prisión condenado por secuestro, y finalmente el abogado Diego Cadena quien según las revelaciones de Coronell le habría ofrecido beneficios procesales.

El llamado a indagatoria

Un llamado a indagatoria no significa un juicio como tal, pero si muestra el avance de las investigaciones adelantadas a Uribe por estos hechos. Primero, lo dijo Noticias Uno, y luego del anuncio oficial, Uribe decide renunciar.

La jugada jurídica podría ser pasar el caso a la justicia ordinaria, pues los hechos no están relacionados con la actividad de Uribe como senador directamente, lo que dejaría su investigación en manos de la Fiscalía en cabeza de Néstor Humberto Martínez. Pero para que ocurra, primero, el senado debe aceptar la renuncia del expresidente, y segundo, la misma Corte Suprema de Justicia debe dar el traslado o negarlo.

Esto podría significar un largo camino para el hoy senador, aunque con posibles beneficios a largo plazo, pues en dos años Martínez termina su periodo como Fiscal y la terna le corresponde al nuevo presidente Iván Duque.

El reto para las instituciones

El presidente electo, la Corte Suprema de Justicia y el mismo Congreso tienen ahora en sus manos un inmenso dilema. Sea culpable o inocente, el transcurso del proceso podría dejar un mal sabor sobre la labor de las instituciones en cuanto a que no existen intocables en el país, o, por el contrario, que la justicia investiga, y comprueba de forma rigurosa y seria que el exmandatario es culpable o no.

Iván Duque hizo un movimiento defensivo, pero al mismo tiempo cargado de formalidad, dijo en su comunicado (con la vicepresidenta electa a su lado) que: Expresamos nuestra solidaridad al expresidente Uribe y su familia en estos momentos, y estamos seguros que su honorabilidad e inocencia prevalecerán

Además cerró filas pidiendo al senador que no renuncie y dijo que confiaba plenamente en su inocencia. Curiosamente durante la mañana a Blu Radio ante la pregunta de qué haría en caso de que a Uribe le imputaran cargos respondió evadiendo: “No voy a responder una pregunta que tenga como hipótesis la conducta criminal de una persona que considero, a todas luces, honorable, decente y que le ha servido bien a Colombia”

Para la Corte Suprema también es un gran dilema, ahora acusada por algunos miembros del Centro Democrático de estar manipulada en una persecusión contra el senador, incluso incluyendo al presidente Santos como lo dijo la también senadora María Del Rosario Guerra: No me sorprendería que Juan Manuel Santos esté detrás de las presiones judiciales, políticas y periodísticas en contra del presidente @AlvaroUribeVel. El tiempo nos dará respuestas.”

También la Corte decidirá si con la próxima renuncia al Congreso Uribe pasaría a la justicia ordinaria o no, en el pasado en casos de congresistas acusados por parapolítica y para evitar que usaran esa estrategia decidió quedarse con las atribuciones de juzgar, pero ¿Se mantendrá en esa postura?.

El Congreso con la ausencia de Uribe es un pierde-pierde para todos, para la oposición pues no tendrán en debates en el congreso al expresidente, ni el famoso cara a cara de Petro – Uribe, y para los partidos de gobierno que pierden al líder de la bancada más grande del senado.

Lo que haga Uribe ahora alejado de la sombra de un cargo de elección popular, también indicará para Duque una presión constante de si su gobierno estará a su cabeza o no. Una novela que hasta ahora inicia, y un desafío para toda la institucionalidad del país.



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